sábado, 18 de febrero de 2012

Día 17. Yakarta

Jacqueline nos ha preparado un programa magnífico:

Paseo por el barrio y visita a un pequeño museo etnográfico, con representación de las principales islas y objetos recogidos en los últimos 20 años.

Si uno fuera sin saberlo de antemano podría ser perfectamente un museo prehistórico.


Nos lo enseña Valérie, una amiga de Jacqueline, y somos en total unas 10 personas. El edificio es magnífico y el hecho de poder tocar (con cuidado) los objetos es aún mejor.


Comemos en un restaurante de la zona: Primera aproximación a la comida indonesia. El arroz es la materia principal. Siempre se come arroz. Tanto que el gobierno a instaurado un día al mes "sin arroz", para intentar diversificar la alimentación.




Visita al supermercado, investigación de frutos exóticos. Aquí la "Fruta dragón". Tiene cuando se pela el aspecto de una remolacha extradulce.










 En Yakarta las calles no tienen aceras. Esto no resulta muy cómodo para ponerse a dar paseos.





Viaje y llegada a Indonesia

Hola a todos,

Por fin llegó el gran día. Fernando nos llevó al aeropuerto a las 3 de la tarde. Volamos a Amsterdam donde nos encontramos con Anita y de allí tomamos el avión que nos había de llevar a Yakarta. En total hemos viajado durante 22 horas seguidas.

La salida de Barcelona era clara y cuando hemos pasado los Pirineos también hemos visto fantásticos paisajes.


Escala de un par de horas en Kuala Lumpur. 
Y al llegar, el paraíso. No, Yakarta no. Me refiero a la casa de Marc y Jacqueline.

El trayecto del aeropuerto a su casa en el barrio de Kemang nos habían advertido que podía ir de 45 minutos a casi tres horas... según los embotellamientos. Debimos tener mucha suerte porque en algo más de una hora llegamos.

El camino fue una buena parte de autopista saturada pero que circulaba. Por cierto, aquí conducen a la inglesa -por la izquierda- con volantes a la derecha. Luego vías rápidas dentro de la ciudad. En general las casas deben tener 3 ó 4 pisos, con grandes rascacielos diseminados. Muchos anuncios luminosos. Muchos centros comerciales. Se ven bastantes motos y la mayoría de la gente lleva casco.

La casa de Marc y Jacqueline es una enorme casa espléndida, de una planta, con 4 habitaciones y un salón, pero todo gigante. Una magnífica piscina y un gran jardín tropical donde se oyen todo tipo de ruidos de animales. Dragones (salamandras), ardillas, mariposas, estanques con carpas y peces gatos.

Llegamos y fuimos a dormir muy muy cansados.